lunes, 12 de octubre de 2009

Gracias por Fumar.



“…el fin justifica los medios…” Maquiavelo.

Esta conocida frase del autor de El Príncipe, nos lleva a resumir de manera muy concreta lo que hoy y siempre ha sido una de las actitudes o posturas que el ser humano ha ido adoptando, que es el egoísmo y la individualización, no importa la manera de obtener lo que deseamos, serán justificados si llegamos a obtener lo deseado, esta manera de pensar tiene al mundo destrozado.
Se sabe que el ser humano es un ser social, y ocupa de estar rodeado de sus semejantes, pero muchas veces pasa que estamos con gente a nuestro alrededor, pero ellos no están con nosotros, todos están juntos, pero dispersos en sus “mundos”, la indiferencia...

Basta con pasar por la Avenida Central de nuestro país para comprobar que es un “mar de rostros”, y alrededor hay gente necesitada, pero todos estamos dispersos en nuestras metas u obligaciones, es decir llegar a satisfacernos de una u otra forma y del resto de gente apenas percibimos alguna bulla, la mayoría de veces no nos importa…

El egoísmo en el ser humano ha nacido quizás de llevar la contraria, de una tejiversación de lo que una vez nos dijeron que hay que dar lo mejor de cada uno de nosotros, el mejor esfuerzo, para beneficio nuestro, pero se nos ha olvidado que estamos y vivimos en sociedad; para ayudarnos, y lo que hagamos tanto bueno como malo, va ha repercutir en los demás.
El filme Gracias por Fumar, nos revela, y nos muestra de una manera muy específica, el tan sucio (como su humo) mundo de negocios de las tabacaleras, donde, nos da un reflejo de lo que es el consumismo manipulado por los medios de comunicación y la publicidad.
Aquí se llegan a aplicar estrategias de manipulación de medios para crear el atractivo al letal producto, utilizando hasta empresas como Hollywood. Si esto lo llevamos a un plano más general, la película pudo llegar a llamarse Gracias por Consumir, porque la mayoría de los productos ya sean buenos o malos para el consumo, pasan muchas veces por mensajes subliminales dentro de películas o anuncios, estrategias de venta, etc, y a esta empresas solo les interesa lucrar, y lograr su obligación o meta como lo dije al iniciar y son indiferentes al dolor causado, el fin de lucrar justifica cualquier medio de manipulación, ya sea que se tenga que convencer con una conversación directa y mediada con dinero y de esta manera comprar las palabras de un individuo (como el caso del hombre Malboro ) hasta lo más sutil y subliminal creado en películas y anuncios, con fines de manipulación visual y psicológica.

Es necesario concientizar que detrás de una linda sonrisa en una imagen o valla publicitaria, de un anuncio de bebida alcohólica, o de cigarrillo, u otro tipo de vicio o producto dañino, se encuentran escondidas las caras de llanto, sufrimiento y esclavitud, las muertes y enfermedades e irreparables daños provocadas por el uso y abuso de estas sustancias, tanto para el consumidor, así como las consecuencias que acarrea para los familiares y terceros afectados.

Y por otro lado no debemos ser o jugar de ingenuos porque conocemos las “dos caras de la moneda” y esta en nosotros en escoger si nos dejamos llevar por las apariencias, hacer que estas empresas cumplan sus metas de lucrar con nosotros a costa de nuestra salud y vida, hacernos los indiferentes o empezar a poner en práctica en lo que creemos, no ser de la masa tontamente manipulada, y correr en contra del egoísmo, de lo que nos mantiene encadenados, atados y liberarnos, examinando a que somos esclavos; puede ser de algún producto, manera de pensar, etc., porque solo desatándonos podremos desatar a los demás.
“Y conoceréis la verdad y la verdad os hará libres” Jesús. Juan 8:32

Josué Gutiérrez Rodríguez.